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Día Mundial de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina

6 de febrero

Día Mundial de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina



Vale la pena recordar en este día, que Colombia es uno de los países donde infortunadamente, todavía se practica la mutilación genital femenina, con consecuencias devastadoras para la vida, salud e integridad de niñas y mujeres indígenas.

 

 


Traer a cuenta este día no implica satanizar las “prácticas tradicionales de cuidado” que en su gran mayoría contribuyen de manera positiva a una vida sana y protegida de las personas indígenas. Sin embargo, por razones que no logramos comprender integralmente, prácticas como la mutilación genital se instalaron en medio de unos pocos pueblos indígenas en Colombia, como un ritual de cuidado, que por suerte está siendo revisado y frente al cual se han adoptado medidas para erradicarlo, a partir de un diálogo intercultural con las comunidades responsables de su práctica. Un ejemplo de ello es el resultado de la  “Cumbre de autoridades del Estado, indígenas y no indígenas”, realizada el 5 de Octubre de 2012, que adopta la resolución que prohíbe esta práctica en medio de los pueblos indígenas y se comprometen a trabajar por la eliminación de la misma.


En un día como hoy, queremos contribuir a visibilizar una práctica que lejos de ser un ritual de cuidado, atenta contra la plena realización de los derechos humanos de las mujeres, entre ellos el derecho a una vida libre de violencias, a la salud y la vivencia de una sana y placentera sexualidad. Situar la mutilación genital femenina, desde  un marco de derechos humanos, es reconocer la cobertura de éstos para  los pueblos indígenas, pero no  como una imposición, sino desde un diálogo respetuoso e intercultural, que tiene como punto de partida, la preservación de la vida.


Hoy día, la gran mayoría de la gente indígena, tiene conciencia de la mutilación genital, como una práctica que ocasiona sufrimiento, dolor y hasta la muerte de las niñas que se ven expuestas a ella. Si bien no contamos con datos que ilustren el alcance de esta realidad, tenemos certeza y conocimiento de niñas que perdieron la vida desangradas o con infecciones por la inseguridad con que se realiza este procedimiento.


Pero no se trata sólo de la inseguridad o las malas condiciones de higiene que provocan daños en la salud y hasta ocasionan la muerte, el debate va mucho más allá: se trata de prácticas, dirigidas a “controlar” el cuerpo y la sexualidad de las mujeres. Con la mutilación genital, es probable que la vida sexual deje de convertirse en algo placentero, para pasar a ser una experiencia dolorosa, lo cual puede llevar incluso a reprimir una sexualidad activa.   Consideramos que se trata de una estrategia  más del patriarcado, para mantener el control sobre las mujeres, estrategias que operan de la misma manera en diferentes culturas.


La conciencia del daño  que implica esta práctica, en la vida y la salud de las mujeres, ha llevado a tomar medias frente a ella, a través de varios mecanismos políticos en el mundo. . Diferentes Convenciones, Plataformas de Acción e incluso  los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, nos llaman y comprometen a sumar esfuerzos por la erradicación de las prácticas nocivas que atentan contra la vida e integridad de mujeres y niñas:


Objetivo 5 de los ODS: Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas

Meta 5.3: Eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina.

Desde Codacop rechazamos la continuidad de estas prácticas que vulneran la integridad física y emocional de quienes se exponen a ella. Por ello, continuaremos acompañando a las autoridades, organizaciones y comunidades indígenas en el reconocimiento y la garantía de todas las niñas y mujeres a una vida libre de violencias y discriminaciones.