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Guardia Indígena del Norte del Cauca Colombiano

La Guardia Indígena del Norte del Cauca es una propuesta del Pueblo Nasa (Paez), asentado en la zona Norte del Departamento del Cauca, mediante la cual se estructura una estrategia de organización y de defensa de los derechos, el territorio, la autonomía y la cultura propia. La Guardia Indígena existe porque hay una comunidad organizada. No se puede pensar una Guardia Indígena sin los sueños de los mayores y de los niños, pues la razón de su existencia es también la existencia de los pueblos, para seguir en el camino de la dignidad y de los derechos. La Guardia Indígena defiende el Plan de vida de los pueblos, como guardadores, protectores del territorio y del pensamiento indígena, mientras se ombligan con las estrellas.

La Guardia Indígena Del Norte Del Cauca, Colombia

Tradicionalmente en el territorio del departamento del Cauca han hecho presencia grupos guerrilleros y de narcotráfico, dado que es un corredor natural de comunicación entre el interior del país, los Llanos Orientales y la Costa Pacífica, circunstancia que lo convierte en región estratégica para sus intereses. Dicha situación ha ocasionado por una parte, que se den continuos enfrentamientos en medio de la población indígena entre los grupos guerrilleros y las fuerzas regulares e irregulares del Estado, y, por la otra, constatado el hecho de que las comunidades no comparten el proyecto militar-armado de estos grupos, se presente entonces un constante atropello al derecho natural de los Pueblos Indígenas, respecto al control del territorio, su autonomía y cultura. También ha existido una constante pretensión de vincular a las comunidades al conflicto armado, ya mediante el reclutamiento o simplemente a través de su victimización.

Por ello es fácil constatar que los pueblos indígenas aportan, en medio de la agravada situación humanitaria que vive el país, un número cada vez mayor de víctimas. No sólo son objeto de las amenazas, de la persecución política, del desplazamiento forzado, de la muerte violenta en todas sus manifestaciones. También lo son del olvido de las políticas públicas del Estado, de la expoliación de sus territorios, del saqueo a su patrimonio cultural, del irrespeto por parte de los megaproyectos de explotación irracional del patrimonio natural, energético y minero hoy en curso. Todo esto destruye la vida de los indígenas, aniquila sus esperanzas de convivencia pacífica y autónoma, y pone en grave peligro la propia continuidad de sus comunidades.

Frente a esta situación, los pueblos indígenas del Norte del Cauca, Colombia en acuerdo con sus comunidades, desarrollan diferentes acciones de protección y defensa de la vida y de su proceso en la lógica de las acciones que se desatan como parte de la sociedad civil. Una de estas acciones ha sido el fortalecimiento de la Guardia Indígena, la que tradicional e históricamente constituye un mecanismo de control en el proceso organizativo de las comunidades en el contexto de su autonomía y gobierno propio.

De este modo, la Guardia Indígena es una expresión organizativa de los pueblos indígenas del Norte del departamento del Cauca, Colombia, conformada por hombres y mujeres, niños y niñas pertenecientes a estas comunidades, mediante la cual se lucha y trabaja por la realización efectiva de sus derechos, se defiende su autonomía y se ejerce control social y comunitario sobre su territorio.

Este ejercicio involucra a 16 Cabildos, 15 Resguardos, 304 veredas pertenecientes a 7 municipios con un total aproximado de 109.000 habitantes integrados en 23.370 familias. Aunque se parte del principio de que todos los habitantes del territorio son Guardias Indígenas y como tal comparten la concepción de guardar, cuidar, proteger, resguardar y garantizar los derechos y la vida con dignidad, se organiza anualmente y mediante el mecanismo de asambleas por veredas y por resguardos, la presencia de delegados permanentes, lo que garantiza al final un proceso organizativo que compromete cuando menos a siete mil guardias, los que designan sus coordinaciones veredales, por resguardos y una coordinación zonal que depende directamente del Tejido de Defensa de la Vida y Derechos Humanos de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, ACIN.

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